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Bicentenario Guerra Independencia

Bicentenario de los Sitios: Agustina de Aragón ( y III )

Bicentenario de los Sitios: Agustina de Aragón ( y III )

Agustina de Aragón se convirtió en un mito ya para sus contemporáneos: su fama se extendió por toda España y por Europa, franceses incluidos,  recibió ascensos y condecoraciones, se entrevistó con los generales más influyentes, con la Junta Suprema e incluso con el rey Fernando VII, y  destacados artistas contemporáneos suyos inmortalizaron su gesta y su retrato.

 

La vida privada de Agustina de Aragón no es menos intensa: casada con el capitán Talarbe tras la supuesta muerte en combate de su primer marido, Juan Roca, aparece éste finalizada la guerra; Agustina vuelve a Barcelona con él, mientras Talarve emigra a América.

Al morir Juan Roca, Agustina, a sus 37 años, contrae matrimonio con Juan Cobos, de 26 años, de quien tendría una hija llamada Carlota. El matrimonio residió sucesivamente en Valencia y en Sevilla; en esta ciudad Carlota se casa con un militar, siendo destinado a Ceuta. Agustina iría a vivir con ellos hasta su muerte, en 1857 a la edad de 71 años. Carlota aprovechó la compañía de su madre para escribir una novela sobre ella en la que se mezclan los acontecimientos reales con otros de ficción. Dicha novela, de escaso éxito y discutible calidad literaria, se publicó tras el fallecimiento de Agustina.

 

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En 1870 el Ayuntamiento de Zaragoza consiguió trasladar, con todos los honores, sus restos al Pilar.  Con motivo de los  actos solemnes del primer Centenario de los Sitios, fue enterrada definitivamente en la Iglesia del Portillo, junto al lugar en el que protagonizó el acto de valor que la inmortalizaría cien años atrás.

En  la capilla de las heroínas de los Sitios de la Iglesia  del Portillo descansan junto a Agustina otras dos protagonistas de aquella nuestra historia: Casta Álvarez y Manuela Sancho. Lamentablemente la capilla permanece cerrada, oscura y silenciosa, sumida en un ignominioso olvido que no merecen ni las heroínas ni la Historia.

 

 

Rafael

 

 

 

 

Bicentenario de los Sitios: Agustina de Aragón (II)

Bicentenario de los Sitios: Agustina de Aragón (II)

El segundo sitio de la ciudad de Zaragoza fue terrible: Maltrecha todavía la ciudad a causa de los bombardeos del primer sitio, se sumaron nuevos factores que resultarían determinantes para el tremendo desenlace: En primer lugar el completo y eficaz cerco realizado por un ejército veterano, muy superior en efectivos y en adiestramiento al de Lefebvre y Verdier, cuyo primer cerco a la ciudad había sido un coladero; en segundo lugar una epidemia de tifus, que ocasionó muchos más muertos que los combates (54.000  en total); y en tercer lugar la gran concentración de tropas españolas  acuarteladas en la ciudad, que lejos de dar ventaja a los defensores provocó escasez de alimentos, falta de higiene por culpa del hacinamiento, y la rápida propagación de enfermedades.

 

Cuando se produjo la capitulación de la ciudad los franceses buscaron y apresaron a Agustina Zaragoza, que había enfermado de tifus (al igual que Palafox) y le obligaron a realizar el camino hacia Francia a pie junto con todos los prisioneros. Agustina de Aragón, haciendo alarde de su fortaleza, no sólo superó la enfermedad durante el camino, sino que además consiguió escapar cuando llegaron a Puente la Reina (Navarra), a 160 km de Zaragoza.

 

Agustina supo cumplir con sus obligaciones militares, y así intervino sucesivamente en el sitio de Teruel, en el de Tortosa, donde fue hecha prisionera otra vez, y nuevamente volvió a escapar, militó en la guerrilla de Francisco Abad “Chaleco” en La Mancha, y de nuevo como oficial del ejército regular, en la batalla de Vitoria, última derrota de los franceses y tras la cual José I Bonaparte devolvió la corona a Fernando VII.

 

La fotografía muestra a Agustina de Aragón, con uniforme militar, en el monumento de Benlluire a las heroínas de los sitios, en la  Plaza del Portillo de Zaragoza.

 

Rafael

 

 

 

 

Bicentenario de la Guerra de Independencia: Dupont y Córdoba

Bicentenario de la Guerra de Independencia: Dupont y Córdoba

El general Dupont, al llegar a Bailén, mandaba una columna integrada por unos 9000 soldados y un lento convoy de carros de siete kilómetros de longitud, que dificultaba cualquier maniobra de las tropas.

Dicho convoy estaba constituido en parte por los heridos de la reciente batalla de Alcolea, ganada por los franceses, y sobre todo por el inmenso botín del saqueo de la ciudad de Córdoba, el más escandaloso de los muchos saqueos perpetrados por el ejército francés. Nueve días duró el pillaje, y necesitaron más de 800 carros para llevarse las riquezas del salvaje expolio.

 

Más información sobre el saqueo de Córdoba:

http://www.eldiadecordoba.es/article/ocio/148802/saqueo/cordoba.html

 

Rafael   

Bicentenario de la Guerra de Independencia: Castaños y Dupont

Bicentenario de la Guerra de  Independencia: Castaños y Dupont

 “General, os entrego esta espada con la cual he vencido en cien batallas”.

 

 “Pues general, mi primera victoria es ésta”.

 

Este es el diálogo que se representa en el magnífico óleo de Casado de Alisal (Museo del Prado), de la rendición de Dupont a Castaños.

En la imagen se muestra la misma escena en versión de las estampas de Chocolates Boix.

 

Las condiciones de la rendición incluían la repatriación a Francia de todos los prisioneros, pero en uno de los  lamentables episodios de esta inhumana guerra, dicha condición no llegó a cumplirse. Sí se liberó a Dupont y a sus oficiales, a quienes por cierto un enfurecido Napoleón degradó y tildó de cobardes, pero el resto del ejército francés fue confinado, en realidad abandonado a su suerte, en la inhóspita isla de Cabrera hasta el final de la Guerra, en 1814. Sólo la mitad de los prisioneros franceses consiguió subsistir hasta entonces, pereciendo el resto en la isla a causa del hambre, enfermedad y miseria.

 

Rafael

Bicentenario de la Guerra de Independencia: La Batalla de Bailén

Bicentenario de la Guerra de Independencia: La Batalla de Bailén

El 19 de Julio  de 1808 se produce la primera victoria del ejército español sobre los franceses en Bailén (Jaen), paso estratégico entre Castilla y Andalucía, y muy cerca de Las Navas de Tolosa, donde siglos atrás se desarrollara otra memorable batalla.

 

El general Castaños elaboró una estrategia de ataque que le salió redonda.  Las tropas españolas, formadas por 24000 hombres, actuando con sigilo y cambiando continuamente de dirección, se habían asentado en Bailén, situándose entre los dos cuerpos del ejército francés e impidiendo su comunicación, sin que éstos supieran donde se encontraban los españoles.

La columna de Dupont, al oeste de Bailén, fue la primera en tomar contacto con las tropas de Castaños; Los 10.000 soldados que la integraban fueron estrellándose conforme avanzaban contra la excelente artillería de las fuerzas españolas, hasta que tras numerosas pérdidas, se rindió.

Las fuerzas de Vedel, situadas al este de Bailén, llegaron tarde, y aunque en un primer momento, violando el alto el fuego, arrollaron a las posiciones españolas, el propio general Dupont obligó a Vedel y a sus 12000 hombres a incorporarse  a las negociaciones de la rendición.

 

Las bajas francesas ascendieron a 2.200 muertos y 400 heridos, entre ellos el propio general Dupont, y 18.000 soldados fueron hechos prisioneros. Las pérdidas españolas se elevaron a 240 muertos y 740 heridos.

 

A consecuencia de la batalla de Bailén el rey José Bonaparte I salió precipitadamente de Madrid, trasladando su corte a Vitoria; se levantó el Sitio de Zaragoza, y Napoleón sufrió su primera derrota militar, tras lo cual resolvió venir personalmente a España a dirigir la campaña, a la cabeza de su Grande Armée, un ejército de 200.000 soldados.

La imagen muestra la entrega de armas del ejército francés.

Rafael

Bicentenario de los Sitios: Agustina de Aragón

Bicentenario de los Sitios: Agustina de Aragón

Agustina de Aragón, cuyo  auténtico nombre era Agustina Zaragoza, paradójicamente no era ni zaragozana ni aragonesa; nació en Barcelona  y su presencia en nuestra ciudad a sus 22 años durante los Sitios es circunstancial, ya que llegó en mayo de ese mismo año, al inicio de la Guerra de la Independencia.

 

Vino Agustina a casa de su hermana Quimeta, que sí era vecina de Zaragoza desde hacía dos años, ya que su esposo, militar del cuerpo de artillería al igual que el de Agustina, se hallaba destinado en Zaragoza.

 

Ambas hermanas, junto a otras muchas mujeres, ayudaban en la defensa de las murallas y puertas de la ciudad, llevando munición y agua para los defensores.

 

El día 2 de julio de 1808 Agustina vio como todos los artilleros de la batería del Portillo habían muerto y que, aprovechando el silencio del cañón, los franceses avanzaban en columna, sin apenas resistencia, hacia la puerta. Cuando éstos se hallaban a muy pocos metros Agustina corrió hacia la pieza de artillería, tomó el “botafuegos” de la mano del artillero muerto y la aplicó sobre la mecha del enorme cañón, oportunamente cargado con metralla en lugar de bala. El barrido de la metralla causó un gran destrozo y tremendo desconcierto en la columna francesa, y los supervivientes huyeron a la desbandada, hostigados por los fusiles de los hasta hacía poco desmoralizados y ahora alborozados defensores.

 

El comandante del puesto defensivo tomó los galones del sargento artillero, muerto en su puesto, y se los colocó a Agustina sobre el hombro; esa misma tarde Palafox ratificó el nombramiento, convirtiéndose así en Agustina de Aragón, la primera mujer artillera.

 

Al finalizar  el Segundo Sitio Agustina, junto con su marido que había llegado con los refuerzos, fue llevada prisionera a Francia , pero ambos lograron escapar y volvieron a luchar contra los franceses en Tortosa., donde fueron tomados nuevamente prisioneros, canjeados y una vez más tomaron parte en otras acciones militares.

 

Terminada la Guerra de la Independencia Agustina de Aragón fue recibida en audiencia por el rey Fernando VII, quien la ascendió a subteniente, y continuó  sirviendo en el ejército hasta su retiro en Ceuta, ciudad en la que murió en 1857, a los 71 años de edad.

En 1870, a instancias del Ayuntamiento de Zaragoza se trasladaron sus restos a la cripta del Pilar y  durante la celebración del Primer Centenario de los Sitios fue enterrada definitivamente en la Capilla de las Heroínas del Portillo junto con Manuela Sancho y Casta Álvarez.

La ilustración corresponde al grabado de Goya titulado “Qué valor...!”

Rafael

Bicentenario de los sitios: Explosión del polvorín zaragozano

Bicentenario de los sitios: Explosión del polvorín zaragozano

El 27 de junio de 1808, mientras las tropas francesas estaban acampadas en los alrededores de Zaragoza tras la batalla de las Eras, se produjo un lamentable suceso en el interior de la ciudad: la explosión accidental del polvorín de los zaragozanos, situado en el Seminario. Se perdieron 20.000 libras de pólvora (unos 7.000 kg), además de la vida de numerosos vecinos del barrio de la Magdalena. Al parecer, el arriero que conducía hacia el Seminario una carreta con pólvora iba fumando un cigarro.  (Este comentario lo he obtenido del delicioso libro “La Artillera”, de Ángeles de Irisarri, publicado recientemente con motivo del bicentenario de los Sitios de zaragoza).

 

La estampita del primer centenario ilustra este episodio, aunque en la explicación del dorso  lo situa erróneamente durante el segundo Sitio, en 1809.

Rafael

Bicentenario de los Sitios: Batalla de las Eras

Bicentenario de los Sitios: Batalla de las Eras

El 15 de junio de 1808 un  ejército francés de 6000 hombres se presentó ante las puertas de Zaragoza. Su general, Lefebvre, exigió la rendición inmediata de la ciudad y tras la negativa de Palafox los franceses iniciaron el asalto por tres frentes: El Carmen, el Portillo y Santa Engracia.

 

La Puerta del Carmen resistió firmemente el asalto.

 

Aunque por la del Portillo consiguieron entrar los franceses, fueron rechazados, distinguiéndose en los combates el párroco de San Pablo, Santiago Sas, que lideraba un grupo de escopeteros de su barrio.

 

Los lanceros polacos consiguieron romper las defensas de Santa Engracia, pero el coronel Mariano Renovales lanzó un inesperado contraataque que provocó la retirada de las tropas francesas, abandonando en su precipitado repliegue cuatro banderas y varios cañones.

 

Esta acción se conoce como la Batalla de las Eras, y supuso un serio revés para el ejército de Lefebvre, quien renunciando al asalto de la ciudad plantó su campamento en los alrededores, iniciando así el Primer Sitio de Zaragoza.

 

Rafael

 

Bicentenario de los Sitios de Zaragoza: El General Palafox

Bicentenario de los Sitios de Zaragoza: El General Palafox

El General Palafox confiaba en derrotar a los franceses en campo abierto, pero sus tropas, formadas por voluntarios mal armados, sin experiencia en combate ni disciplina, fueron derrotadas sucesivamente en Tudela, Mallén, Epila,  Belchite y Alagón durante la primera quincena de junio de 1808. Así, se vio obligado a organizar rápidamente la defensa de la ciudad, ya que los franceses, tras el último descalabro de Palafox en Alagón el 14 de junio, se presentaron ante Zaragoza el día siguiente, comenzando así el Primer sitio de Zaragoza.

 

Este retrato de Palafox fue realizado por Goya antes de la Guerra de la Independencia; menos conocido que el gran retrato ecuestre que realizó al finalizar la guerra, tiene el interés  de ver al general tal como era al inicio de los sitios, desprovisto de los atributos épicos y heroicos que posteriormente exaltarán su figura.

 

El retrato, propiedad del Museo Zuloaga, en Zumaia, Guipúzcoa, puede contemplarse este verano en la magnífica exposición “Encrucijada de culturas” en la Lonja de Zaragoza.

 

 

Rafael  

Bicentenario de la Guerra de Indepencia: Las ocho puertas de Zaragoza

Bicentenario de la Guerra de Indepencia: Las ocho puertas de Zaragoza

La Puerta del Carmen ha permanecido en el recuerdo de la ciudad como el símbolo de la resistencia de Zaragoza ante los ejércitos de Napoleón; sus numerosos impactos de bala de fusil y de cañón corroboran su protagonismo durante los Sitios.

 

Zaragoza, una ciudad de 40.000 habitantes en 1808, estaba débilmente defendida por el castillo-palacio de la Aljafería, con una dotación de unos 1400 soldados, y por una endeble muralla, constituida en gran parte por simples tapias. Para acceder al interior de la ciudad se debía atravesar una de las ocho puertas que la guarnecían:

 

La Tripería, junto a las murallas romanas; llamada así porque junto a ella se vendían los despojos del matadero cercano. Hoy se recuerda su emplazamiento con un gran arco de ladrillo junto a la estatua de César Augusto. Fue derribada en 1902.

 

Puerta de Sancho, en la actual plaza de Europa; también se han construido unos arcos alegóricos para recordar su emplazamiento, aunque pocos zaragozanos saben lo que en realidad representan estas modernas construcciones. Derribada en 1868.

 

El Portillo, famoso por ser el lugar desde el que Agustina de Aragón disparó el cañón contra los franceses cuando todos los artilleros habían muerto; Esta puerta fue totalmente destruida durante los sitios, si bien se recuerda su emplazamiento con la permanencia del nombre de la plaza y un magnífico monumento a las heroínas.

 

La del Carmen, así llamada por la proximidad del convento del mismo nombre. Única de las puertas que ha sobrevivido hasta nuestros días, declarada Monumento Nacional en 1908, primer centenario de los Sitios.

 

La de Santa Engracia, cerca de la iglesia del mismo nombre, en la actual Plaza de Aragón. Fue derribada en 1902 para permitir el paso del tranvía.

 

La Quemada, cerca de la Plaza San Miguel; llamada así por estar situada junto a las carboneras de la ciudad. También se llamó del Heroísmo, por la tenaz resistencia de sus defensores ante los ataques de los franceses. Ignoro la fecha de su desaparición.

 

La del Sol, en el barrio de las Tenerías, cerca del actual puente del Pilar o de Hierro.

 

La del Ángel, junto al puente de Piedra; estas dos últimas fueron derribadas en 1868.

 

Hoy, con el crecimiento de la ciudad, la Puerta del Carmen se ha quedado ubicada en un lugar privilegiado, en el mismo centro de Zaragoza. En su reciente restauración se han colocado unas coronas de laurel para recordar a los héroes de los Sitios; respetemos su memoria y recordemos la historia de nuestra ciudad cada vez que pasemos junto a ella.

 

Rafael

 

 

 

 

 

 

 

Bicentenario de la Guerra de la Independencia: Levantamiento de Zaragoza

Bicentenario de la Guerra de la Independencia: Levantamiento de Zaragoza

El próximo 24 de mayo se cumplen los 200 años del levantamiento popular de Zaragoza  exigiendo al Capitán General, D.Jorge Guillelmi Andrada, la entrega de armas a la población civil para combatir a los franceses.

Guillelmi, de 74 años de edad, se negó a entregarlas, recomendando prudencia a los  líderes del levantamiento  ya que oficialmente, Francia y España eran todavía aliados. La multitud le tildó entonces de “afrancesado”, asaltó la sede de la Capitanía General (actual Audiencia) y lo llevó preso a la Aljafería, donde enfermó y murió a los pocos meses. Los zaragozanos nombraron al brigadier José  Palafox como nuevo Capitán General  de Aragón, quien aceptó el mando y realizó una entrada triunfal en Zaragoza el 26 de mayo, junto a los principales líderes del levantamiento popular: El Tío Jorge y Mariano Cerezo. Posteriormente fue ratificado su nombramiento por Real Acuerdo. Palafox se encargó de organizar la heroica defensa de la ciudad, que causó asombro a los propios franceses y a toda  Europa.

Para conmemorar estos acontecimientos, el sábado 24 de mayo la A. H. C. “Voluntarios de Aragón” y otros colaboradores realizarán una recreación de los eventos,  iniciándose los actos a las 11:30 en la Plaza de España y realizando el trayecto hasta la Aljafería, donde se realizará un homenaje a los héroes con una salva de honor.

Se puede colaborar y participar en estos actos asistiendo a la recreación vestidos con trajes regionales o de época. Los Sitios de Zaragoza constituyen una gesta que marcó para siempre la ciudad, y que le valió a la ciudad cuatro de los títulos que merecida y orgullosamente ostenta: Muy Noble, Muy Leal, Heroica e Inmortal

Hagamos lo posible por recordar nuestra historia y honrar a nuestros antepasados. La celebración de una Exposición Internacional no tiene por qué eclipsar el bicentenario de unos acontecimientos que cincelaron permanentemente la identidad de nuestra ciudad.

 

Más información en  http://www.voluntariosdearagon.com/ y

http://www.asociacionlossitios.com

 Rafael

Bicentenario de la Guerra de la Independencia: Represión de Murat.

Bicentenario de la Guerra de la Independencia: Represión de Murat.

El comandante del ejército francés, Joaquín Murat, encolerizado por las numerosas bajas francesas sufridas durante la revuelta, quiso dar un escarmiento ejemplar a la población de Madrid; así, todo civil que fue encontrado con un arma, incluyendo como tales navajas, tijeras, punzones... fue fusilado sin otro trámite. Se calcula en 400 el número de ciudadanos ejecutados. Por orden de Murat, los fusilamientos se llevaron a cabo durante la noche del 2 al 3 de mayo, para que el ruido de las detonaciones sirviera como recuerdo y advertencia a los madrileños.

Poco después de estos sucesos, Murat, casado con la hermana de Napoleón, fue nombrado por éste “Rey de Nápoles”. Su predecesor en el trono, José Bonaparte, fue designado por su hermano como “Rey de España”, después de que el mismo Napoleón exigiera a Carlos IV y a Fernando VII la renuncia al trono de España en las vergonzosas “Abdicaciones de Bayona”.

Murat, uno de los más brillantes  generales del ejército francés, como rey de Nápoles acabó enemistándose con Napoleón; se alió con los austríacos en contra de los franceses, y terminó por traicionar a unos y a otros. Tras varias vicisitudes fue hecho prisionero el año 1815 en Calabria (sur de Italia), juzgado y ejecutado por los propios napolitanos.

Cuando iba a ser fusilado se negó a que le vendasen los ojos, pronunciando estas palabras: “ He desafiado a la muerte demasiadas veces como para temerle” y al pelotón de fusilamiento: “respetad mi cara; apuntad al corazón”. Así terminó este vanidoso  militar, hijo de un posadero y ascendido por méritos propios y ajenos a general, mariscal, Príncipe del Imperio, Gran Duque de Berg y Rey de Nápoles.

Francisco de Goya inmortalizó en su impresionante óleo los fusilamientos en el monte  Príncipe Pío, uno de los varios que tuvieron lugar durante la madrugada del 3 de mayo.

Esta estampa muestra también los fusilamientos de la brutal represión que, en  contra las previsiones de Murat, lejos de  amilanar al pueblo de Madrid,  provocó el levantamiento de toda España contra el invasor francés.

Rafael

 

 

Bicentenario de la Guerra de Independencia

Bicentenario de la Guerra de Independencia

Hoy, 2 de mayo de 2008, se cumplen 200 años de la Guerra de Independencia, iniciada en Madrid tal día como hoy, en el año 1808;  Mientras las tropas españolas, por orden del Capitán General  Francisco Negrete permanecían acuarteladas, un grupo de ciudadanos se presentó en el Parque de Artillería exigiendo armas; acaudillados por los capitanes Luis  Daoiz y  Pedro Velarde hicieron frente a una columna francesa de 1.500 soldados al mando del general Lefranc.

Esta estampita, editada como recuerdo del primer centenario de la Guerra de la Independencia, y que ha llegado a mis manos a través de las mi padre, ilustra la lucha cuerpo a cuerpo, cerca del final de la batalla, que por supuesto ganaron los franceses debido a su aplastante superioridad numérica y técnica.  

La empresa de chocolates "Jaime Boix" editó dos series de 40 dibujos cada una narrando las peripecias de la Guerra, y hoy resulta una experiencia emocionante contemplarlas pensando que ha transcurrido tanto tiempo desde su edición hasta nuestros días como el que transcurrió desde  los hechos narrados hasta la fecha de su publicación.

Rafael

 

ANIVERSARIO DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA

ANIVERSARIO DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA

El pasado domingo, se celebraba en Zaragoza el aniversario de los Sitios, que comenzaron el día 15 de junio de 1808 con la Batalla de las Eras, en que los zaragozanos detuvieron al ejército francés del General Léfèbvre a las puertas de Zaragoza, y que la asociación cultural "Los sitios de Zaragoza" conmemora con un homenaje a los héroes y otras actividades.

Nuestra ciudad sufrió dos terribles sitios hasta su capitulación (No rendición). Si bien toda la población tuvo un comportamiento heróico, destacaron el general Palafox, Jorge Ibor ("Tío Jorge"), Agustina Zaragoza ("Agustina de Aragón"), Madre Rafols, Miguel Salamero, Antonio Sangenis, Padre Boggiero, Casta Álvarez, Manuela Sancho, Mariano Renovales, Pedro María Ric, María Agustín, Santiago Sas,... Todos ellos tienen calles o plazas dedicadas a su memoria en nuestra ciudad para perpetuar su recuerdo. Lamentablemente son pocos los zaragozanos que hoy conocen más de dos o tres de estos personajes, que escribieron con su entrega y sacrificio las más heróicas páginas de nuestra historia local.

Benito Pérez Galdós, en el tomo de sus Episodios Nacionales dedicado a Zaragoza dejó escrita una frase que perduró largo tiempo en la memoria de todos(figuraba impresa en los antiguos billetes de mil pesetas), y que decía así:

"Y entre los muertos siempre habrá una lengua viva para gritar que Zaragoza no se rinde"

Rafael