El martes 22 todos los monzalbarbenses, por no decir todos los zaragozanos, nos llevamos una gran sorpresa al ver por la mañana, al despertarnos, aquellos copos de nieve tan grandes y tan blancos que caían sobre nuestros jardines, tejados, terrazas, campos, colegios; aunque también calles y carreteras, lo que dificultó el acceso a algunos pueblos y barrios como el nuestro.
Dejando de hablar sobre lo malo de la noticia, hablemos sobre lo bien que nos lo pasamos los niños y niñas jugando en la espesa nieve, haciendo muñecos, tirándonos bolas los unos a los otros, haciendo ángeles en el suelo... hasta que la nieve se derrita del todo aún podemos seguir jugando. Aunque creo que esta noticia no se volverá a repetir hasta dentro de mucho tiempo.
Yago